Para empezar, me gustaría agradecer profundamente a Christian Laguna, líder y formador de Takesi por las atenciones, la amabilidad y la sinceridad otorgadas para la buena realización de esta entrevista, aún enfrentando contratiempos menores.Luego de algunos comentarios preeliminares y dos o tres chascarrillos, comienza así el diálogo:
TCM: Antes de empezar con lo que es Takesi, quiero preguntar acerca de la situación cultural en México desde la perspectiva de Christian Laguna, más aún siendo tú de Bolivia.
Christian: Es difícil… es difícil porque realmente cultura hay. Lo que habría que hacer primero es definir que es. Vamos a empezar diciendo que cultura es todo, vamos a llamarle así a los sones, los mariachis, al simple hecho de vivir y de aprender. Pero, a como entendemos cultura hoy en día (comprar y compartir arte, tal vez) creo que esta muy difícil. Creo que para los artistas es muy complicado sobrevivir en un país como este, puesto que está bombardeado por comercio mal llamado arte (si te das cuenta los “artistas” de hoy son, no sé, Belinda, rebelde). No quiero menospreciarles, pero hay gente que va más allá, empero no dispone de contactos y dinero para sacar su obra (sea un libro, un disco). No hay apoyo para promoverlos y producirlos. Es difícil pero no imposible, pues habemos mucho que lo estamos haciendo. Creo entonces que se puede vivir con el arte, más no del arte; vives con tu mujer, no de tu mujer, aunque hay algunos que sí… (risas). Falta apoyo, medios interesados más en lo artístico que en lo comercial, el chismorreo y la porquería.
TCM: Creo que compartes la opinión de muchísimos artistas y consumidores de.
Christian: Bueno, hay una apertura un poco mayor del mercado para escuchar música diferente, para leer obras distintas pero todavía prevalecen los niveles: los comerciales, los underground y los de en medio. Quien hace arte 100% no puede vender casi su obra.
TCM: ¿Apoyas pues la teoría de Arte legítimo VS supervivencia?
Christian: Totalmente. De hecho digo que no puedes hacer simplemente arte, sino tendrías que balancearlo con lo explotable. Y no para vivir como estrella pop, sino para vivir dignamente.
TCM: Ahora sí, ¿cómo defines Takesi?
Chistian: ¿En qué sentido?...
TCM: Extiéndete.
Christian: Empezaré por lo que la palabra significa. Hay muchas acepciones. Pudo haber sido algún descubridor japonés, dado que los hubo mucho en Sudamérica, cuyo nombre le asignó a poblaciones o ríos. No obstante, el nuevo significante viene de la Imara, que es Bolivia se interpreta como Taski, que en castellano refiere a avanzar, ir. Justamente Takesi es el nombre de una ruta prehispánica que te lleva a cumbres por arriba de los 5000 metros, en cuyas faldas te encuentras con un clima selvático. Te imaginarás nieve, cagarte de frío, luego de calor y sufrir el acecho de los mosquitos. Pagas el precio para ver la belleza de paisajes indescriptibles. Esto es lo que trata de mostrar Takesi, un camino que no es esta ruta ya referida, sino lo que es quizá musicalmente Bolivia, sin tocar folklore, ya que no soy folklorista. Pienso que el folk está en los pueblos, en una onda más cercana a la de los autóctonos (…). Cercana, pues en realidad todo viene de una fusión, incluso nosotros. Por un lado somos indígenas, y cargamos también sangre española. Y es lo que quise hacer con el grupo, “meter todo a la licuadora”, pues yo soy jazzista y tengo conmigo a dos folkloristas. El resultado pudiera llamarse nuevo folklore o englobarse en the world music, que se está volviendo un poco más comercial. Esta es la tirada de Takesi.
TCM: ¿Qué onda con “Tumpa”?
Christian: Tumpa es el primer disco, gestado desde 2005 con el concepto Takesi. La idea viene desde 2004, que yo estaba con Polo Pavón, guitarrista y compositor mexicano. El empezó a mezclar música mexicana, africana, jazz… lo que salió fue de más interesante. Asimilé la idea, sumando a ello el hecho de que pensé en rescatar mis raíces bolivianas. Empecé entonces con un arreglo de una pieza tradicional (la danza de los viejitos, la de mi tierra) llamada auki auki. Originalmente estaba en seis octavos, pero la pensé para cinco octavos y pues le quité una pata basándome en el take five. Nació así la primera canción toma un auki jazz. (…). Luego trabajé más piezas, que van desde lo más raíz, para verse después como funk, cambia a algo muy bi-bop. A la posteridad, incluí instrumentos autóctonos, a pesar de que al principio no era mi idea. Fíjate que en Bolivia ya se ha hecho esta fusión, pero para mí es también una manera de acercarme. Nostalgia, no quiero pensar que ha esta se deba, pero así lo entiendo. Ya teniendo el concepto y luego el disco, surgió después la banda.
TCM: Eso está bien raro…
Christian: Así es. Primero trabajé la producción y luego llamé a los músicos, siendo algunos los que estaban con Polo Pavón (…). En fin. Te puedo decir que el producto lo siento novedoso, fresco, y puede ser muy bien explotado. La producción es netamente independiente, apoyada mucho por AG Music, que es donde se está llevando a cabo la entrevista (…). La distribución del material la estoy haciendo en el Sótano y en Gandhi; en Internet está en una página (cdbaby.com). La aceptación del disco ha sido buena en los cuatro meses que lleva de existir. Lo vendemos más que nada en las presentaciones en vivo.
TCM: Bueno. Ahora quiero saber, ¿no has tenido problemas con músicos denominados andinos que en raros casos pueden ser muy ortodoxos?
Christian: Habría que sentarse en la mesa y discutir, ver que es lo que pasa. Mira, cuando llamé a los folkloristas, resulto que a uno le pusimos “el talibán del folklore” por lo cerrado que era con este aspecto. El argumento para repasar es que ya la misma música de folk es la mezcla que se hizo en el choque de culturas. Ahora, no sé si se deba a que nos hemos aplicado con otro tipo de púbico, pero la respuesta en general ha sido positiva. Me encuentro con ex compañeros de la escuela superior de música y les gusta Takesi (…). Lo atribuyo a que el disco se creó con paciencia, y de ahí el nombre, Tumpa. En guaraní este es el dios de la paciencia. En Bolivia hay tres grandes culturas (Aymara, Quechua y Guaraní). Se han cuidado muchos detalles a la hora de la creación, tal vez no así en la grabación (…). Con todo, me gusta el disco con sus defectos y sobre todo con sus virtudes, no obstante pudo quedar algo mejor. Creo además que con el mismo abrimos campo para la apertura de unos y otros músicos.
Pudiera ser que empezamos a creer que podemos mostrar un producto vendible pero cada vez menos chafa, que bien mejora y de principio muestra una faceta más vistosa para luego argumentar su verdad, lo que sí es (…).
Por otra parte, veo el futuro de las ventas discográficas en el Internet. Las grandes disqueras se han vuelto flojas y es cosa de tiempo para que se caigan. Las disqueras pequeñas saldrán en México, a lo mejor como así se da ya en Europa (…).
Visto desde aquí, Takesi quiere ser más global, llegar por estos medios a todas partes (…).
TCM: Vaya cosa. Ahora cambio un poco el enfoque. ¿Cómo surge la idea de incluir danza?
Christian: Esto es netamente nuevo. El desarrollo es interesante. Ya teníamos el repertorio del disco y en último momento se calló el último tema, pues algo pasó con la máquina que entró ruido al bombo, y luego de intentar remediarlo me di cuenta de que esta canción no iba en este álbum. Para compensarlo metí un tema compuesto por la primera pianista de jazz con la que yo toqué, que se llama esencia (que antes era de tres acordes y ahora sí que está compleja) (…). En lo que yo trabajaba en el disco a mi esposa Kathy, estudiante de danza contemporánea, se le ocurrió apoyarme danzando con una compañera suya en la presentación de Tumpa. La pieza que más se prestaba a propósito resultó ser esencia. Un día montaron una coreografía que yo no vi sino hasta la presentación, pues yo estaba en una y otra parte. Cuando entraron a bailar… me puse a llorar. No tenía ni la mínima idea de lo que iban a hacer. No pude tocar el tema, o sea, como está en el disco. Tropezaba, lo tomé con sentimiento. Se quedó la idea. Creo ya que debe haber danza donde se pueda, en las presentaciones (…). Ahorita son dos piezas las que se bailan porque… no sé, se fue dando así. Pienso que es más interesante para nuestro público ver que algo pasa, aparte de la música instrumental.
TCM: ¿Es de este modo todo con tu música, desde siempre?
Christian: Con Takesi es así. Es porque Takesi es toda una serie de inyecciones de energía e ideas. En los ensayos siempre cambiamos cosas, claro que las piezas nunca suenan igual por la salsita jazzistica que tienen. En ningún foro se va oír igual ningún concierto de Takesi, porque habrá otro toque y… errores, que siempre se dan y que bien llevados trasladan todo a la novedad. No hay por tanto más o menos cosas, sólo cosas diferentes. Y esto nos pone en buena vibra, que hoy quiero aprovechar. Hemos llevado nuestro sonido fuera de México y, no quiero salar o adelantar nada, pero creo que iremos a Ecuador.
TCM: Hace un rato mencionaste el apoyo de AG Music. ¿Qué otros estímulos externos puedes mencionar?
Christian: De momento nos ha estado apoyando bastante la escuela, desde el simple hecho de significar para nosotros un lugar de ensayo. Aparte, aquí se nos presta equipo. Las últimas tocadas que hemos tenido han estado carentes de equipo, así que la consolita y un par de bocinas que se nos facilitan nos han hecho un paro impresionante. Otro apoyo muy grande del que gozamos va por parte de la embajada de Bolivia en México, que hoy por hoy no solamente nos apoya a nosotros, sino a muchísimos artistas bolivianos. Como verás, las fichas estás bien acomodadas, y por ende sacamos el disco en un momento clave. En otrora no había casi apoyo al arte boliviano, pero hoy te digo que sí. No voy a ser apolítico, y creo que se debe en gran medida el cambio al presidente Morales, que entró con un interés real de sacar al país de las manos de los explotadores. Igual y no es la forma correcta el como lo haga, pero va muy fuerte y lo está haciendo bien. Por lo menos Bolivia ya está en el mapa.
TCM: Esto que mencionas sí que es patente. En años anteriores no recuerdo ni rastro de promoción a la cultura, ya no digamos boliviana, sino sudamericana. Antes no salía todo aquello de dos colonias.
Christian: Sí. Antes hablábamos de Coyoacán, un centro fuerte de la danza y la música sudamericana, y en otra instancia tenemos a San Ángel. Me acuerdo también de las cercanías de Popotla, pero ahora llegamos lejos en lo que se refiere a México como ciudad. Es probablemente por la presencia socio política de la Nueva Bolivia (…). Veo que nos estamos cuenta de que tenemos nuestro lado indígena y miramos hacia nuestros orígenes, nos damos cuenta de que la cultura no es Estados Unidos. Un amigo jazzista dijo alguna vez que el jazz consiste en ver tus raíces y proyectarlas, y eso me da mucho gusto escucharlo.
TCM: Cambio de tema. ¿Cómo vez el hecho de que en otros frentes, como en el mundo del rock, no sólo se sufre el impacto de la comercialización, sino la represión de estado que llega a ser hasta policíaca?
Chistian: Personalmente, no nos ha tocado. Te voy a hacer un comentario un poco fuera de foco pero que considero importante. Hablando de música underground, el metal tiene mucha audiencia. La cosa es que es un público no consumista y de un poder adquisitivo menor. Un metalero no paga 1500 pesos para ver un concierto en el Auditorio Nacional. En cambio ves el Circo Volador, cuyos accesos son mucho más baratos, y siempre está hasta el güevo. Público de metal hay, pero no para una súper industria de venta. No es una gente de las Lomas que sí paga los 1500 por sus entradas, y que compra jazz a lo mejor porque “es jazz, es cool y es fino”, pero no se da en todos los casos. En otros géneros del rock pasa lo que con el metal. Con el jazz pasa que es de categoría, de clase. Esto explica porque creo que es más fácil que se venda el jazz a vender rock. Además, creo que el rock se ha estancado, y necesita que pase algo como el grunge y los grupos noventeros como Nirvana, Alice in Chains o Pearl Jam (que a mucha banda no les pasan), que vinieron a traer música sencilla pero con muchos güevos, letras crudas y bastante interesantes. Ahora quien se dedica al rock dirá “puta, me voy a morir de hambre”, y para sobrevivir tendrá que perder su esencia y tocar lo que la disquera mande. Ahora, hay grupos suertudos (como Panda o Alison) que tienen los conectes y la plata, pero que ocupan el lugar de otros grupos que me parecen mucho mejores. Viéndolo bien noto que yo no hice música pensando en que fuese comercial. Puse todo lo que había en mi cabeza, dije lo que tenía que decir. Hay más mérito allí, porque si a la gente le gusta lo que proyectas, pues ¡qué rico!, esa es tu esencia.
TCM: ¿Piensas acaso que esto pueda llevar o contribuir a que se pierda la industria disquera?
Christian: Sí. Las disqueras no firman nada que no sean los que ya estaban o las famosas minitas de oro. Lo que viene, las disqueras chicas con un nivel bueno de distribución. En México ya están distribuidoras de este tipo. Está JM, distribuidora, está Shkenda, pequeña disquera. Noise Lab trae también mucho material independiente de casi todo tipo, siempre que sea de buena calidad. Son pequeños comparados con BMG, Warner o Universal, pero adquiere más y más presencia.
TCM: En Internet sólo hallé 10 sitios con información de Takesi…
Christian: ¡No mames!
TCM: Sí. De esos 4 eran blogs, algunos son sitios y dos están dedicados a algún Takeshi. Siendo que no tienen página…
Christian: No, pero espero que a más tardar en enero ya esté, con información y costos para cuando llegue algún productor o promotor de arte. Creo que lo que más funciona en la red son los blogs (o dime tú, que estás más metido en eso). Del modo que sea, pues pondría los formatos del grupo, que yo espero que no pase de sexteto. Puede que nos presentemos con o sin danza, y bueno... por ahí va.
TCM: Te diré. Esta parte, ya para acabar, es de mis favoritas. Yo te menciono alguna palabra o idea y tu me respondes lo primero que llegue a tu cabeza, ¿bien?
Christian: Bien.
TCM: Rock and roll.
Christian: Revolución.
TCM: Kathy.
Christian: Vida.
TCM: Victor Wooten.
Christian: Maestro.
TCM: Jazz. Christian: Libre expresión.
TCM: Dixieland.
Christian: El principio de lo de hoy.
TCM: Michael Jackson.Christian: Genio.
TCM: Vandalismo.Christian: Un mal medio de expresión.
TCM: Graffiti.
Christian: Un buen medio de expresión.
TCM: Drogas.
Christian: Depende. Depende de la para qué las uses.
TCM: Drogas sintéticas.Christian: Malas…, perjudiciales, mejor dicho.
TCM: Drogas naturales.
Christian: Depende para qué, la dosis y tu estado de ánimo. Pueden ser saludables.
TCM: Sexo.Christian: También es expresión, para amar. Es un modo de expresión corporal sin límites.
TCM: Estados Unidos.Christian: Si es política es una porquería. Hay gente muy linda en Estados Unidos. Si hablamos del muro, tal como lo llaman, es una vergüenza, es una mamada.
TCM: Proletariado.Christian: Difícil entender por qué existe (risas, por una que otra causa).
Luego de haber dada por concluida la entrevista, y de descansar unos minutos, Christian dejó un último comentario para publicar:
Christian: Para hacer las cosas que quieres hacer, la neta necesitas entrarle al hueso, hacer pues algunas cosas comerciales. De esa forma sobrevives y tienes recursos para después trabajar en tu arte.
No puse la totalidad de los argumentos, menos aún conclusiones, pues resultaría bastante extenso, pero en lo básico creo haber cumplido. La próxima entrada contendrá un nuevo interrogatorio, pero esta vez lo haré con los demás miembros de Takesi (o “taquiza”, como algunos le han dicho).