UN MARTES
Afuera hace sol,
Adentro no tanto,
El aire que va y viene
Emite notas,
Llanto de un epílogo accidentado.
Acabo junio, nubes de opio,
¡Es navidad!,
Tiempo ideal para el arribo de las catacumbas
Y la creciente sed de uno que otro pagano.
Linda confitería,
Un sueño es un peso y a la vez un recuerdo.
Solemnes copas de roja envergadura
Y para algunos las uvas,
De otra forma llueve la cerveza y la nostalgia,
Noche quizás,
Bohemia compañía en medio de veladoras y candelabros,
Paredes barrocas y una diva con la mirada de Lucifer.
¿Qué ocurre?
La noche es joven.
Silencio.
¡Qué hermoso resulta el camposanto!
De recuerdos se inunda el mundo
Al sonar de las constantes campanadas.
Es esto,
Un ritual mágico de iglesia gótica,
Resucitar a un Dios muerto para verlo de nuevo caer.
En pesadillas,
Herrumbre y sopor;
Por último, una automutilación,
Manos que sudan ríos de vergüenza,
Chocolate amargo compartido con una persona amputada.
Amanece.
Las palomas aterrizan en el duro pavimento
Ahora que los niños-bestia retacan las escuelas.
Los ancianos respiran y en sus mentes reviven,
En tanto los jóvenes nos consumimos en estupideces.
Ante el espejo lloro pus y sangre.
Luego, arreglo mi máscara de phantomas,
Para presumirla siempre,
Para disfrazar el miedo a ser lacerado por enésima vez.
Adentro no tanto,
El aire que va y viene
Emite notas,
Llanto de un epílogo accidentado.
Acabo junio, nubes de opio,
¡Es navidad!,
Tiempo ideal para el arribo de las catacumbas
Y la creciente sed de uno que otro pagano.
Linda confitería,
Un sueño es un peso y a la vez un recuerdo.
Solemnes copas de roja envergadura
Y para algunos las uvas,
De otra forma llueve la cerveza y la nostalgia,
Noche quizás,
Bohemia compañía en medio de veladoras y candelabros,
Paredes barrocas y una diva con la mirada de Lucifer.
¿Qué ocurre?
La noche es joven.
Silencio.
¡Qué hermoso resulta el camposanto!
De recuerdos se inunda el mundo
Al sonar de las constantes campanadas.
Es esto,
Un ritual mágico de iglesia gótica,
Resucitar a un Dios muerto para verlo de nuevo caer.
En pesadillas,
Herrumbre y sopor;
Por último, una automutilación,
Manos que sudan ríos de vergüenza,
Chocolate amargo compartido con una persona amputada.
Amanece.
Las palomas aterrizan en el duro pavimento
Ahora que los niños-bestia retacan las escuelas.
Los ancianos respiran y en sus mentes reviven,
En tanto los jóvenes nos consumimos en estupideces.
Ante el espejo lloro pus y sangre.
Luego, arreglo mi máscara de phantomas,
Para presumirla siempre,
Para disfrazar el miedo a ser lacerado por enésima vez.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home