domingo, agosto 06, 2006

TODAVÍA

Hay un mar
Que quiere escapar de mis manos recién trabajosas.
Es extraño,
Pues por esta vez el dolor no otorga ninguna libertad.

Todavía
El día no muere, la razón no descansa.
¡Vaya absurdo!
El instigador desobedece su ley, lección de dos.

En el atrapasueños
Mi reflejo, mi deseo, pasado llano y muerto;
Ante mis ojos
Anatema al rojo y dolor callado.

Aún solo,
Un mundo lejano esperando ser poblado;
Corazón de perro,
Abstracto y puro, ajeno a un aborigen.

Esperando,
Manos hacia el cielo,
Todavía.
Despreciable 9V3312 45 4 #001